sábado, 29 de marzo de 2014


Repetimos el evento de intercambio de telas, podéis pasar por la tienda con las telas que os sobran, esas que ya no vais a usar o que os habéis cansado de ver, y cambiarlas por otras nuevas sin tener que gastar un euro. Tendremos pica-pica y bebidas para que os quedéis un rato y compartáis vuestra experiencia costuril con todas las asistentes.
La idea es que todas traigáis telas y os llevéis otras diferentes, de un tamaño aproximado. Las pondremos todas juntas en plan mercadillo y a elegir. 
Pasad la información, que luego será tarde.
¡Nos vemos!

martes, 11 de marzo de 2014

Hay una manera.

Cansada de no ver el número del grosor de la aguja he decidido dedicar la mañana a pintarlas, así si quedan sueltas no tendré que dejarme los ojos.


sábado, 25 de enero de 2014

Mejor el camino.

Más importante que la meta es el camino, los ensayos, los experimentos, los prototipos, las pruebas y los errores... aprender a disfrutar del proceso es aprender a disfrutar del día a día, y esa debería ser nuestra meta.
El taller, el ruido de las máquinas y las tijeras cortando, el mate compartido, las charlas interrumpidas para descoser una prenda, la prenda final que nada tiene que ver con la idea original, la idea original plasmada en la tela, las telas que si, las telas que no, el pliegue que te salva y el botón que esconde.
El cajón de las cremalleras, la caja de los hilos, las herramientas por todas partes, los patrones, los libros que inspiran y la música, siempre la música, a veces de fondo, a veces protagonista, a veces todo junto.
La prenda en la percha es todo eso, es como el traje del super héroe, tiene poder porque lleva el ruido, el olor, el sentimiento de todo el proceso. Seguro que al llevarla lo notarás.











domingo, 12 de enero de 2014

Quizás si.

Quizás si que deberíamos pensar mucho más antes de comprar, y podría hablar en general, pero lo haré de la ropa.
Al comprar ropa barata no sólo estamos reduciendo nuestros derechos laborales,  las grandes empresas textiles fabrican en países donde pagan sueldos mínimos, no cuento nada nuevo, todos sabemos las condiciones en que se trabaja en muchos países asiáticos, y el comprador exige, cada vez más, precios más bajos, haciendo que nuestra industria local desaparezca, destruyendo puestos de trabajo y haciendo que las grandes empresas estén buscando abaratar costos constantemente. Así entramos en la rueda, al no tener ingresos necesitamos comprar barato, y así nos aplican reformas laborales en las que las empresas locales (las que aguantan aquí) necesitan reducir gastos para ser competitivas y necesitan reducir en toda la cadena de producción,  incluidos los trabajadores. Pero a lo que iba, decía que no sólo era a nivel laboral, también lo es a nivel medioambiental, la gran industria textil se va a países donde también pueden fabricar con productos tóxicos, donde pueden contaminar impunemente porque no existen leyes o normativas que lo regulen. Si esas prendas se fabricaran aquí el costo sería mayor porque  hay leyes que no les permitirían usar según que productos, podéis encontrar mucha información al respecto en la red, así el gasto para el consumidor será mayor, pero a lo mejor es momento de pensar qué nos saldrá más caro a la larga, y no hablo de dinero, hablo de salud, de calidad de vida, del aire que respiramos y el agua que bebemos.
Entonces cuando compres algo piensa si realmente lo necesitas, si es así mira en las etiquetas dónde fué fabricado, pregúntate donde se han fabricado las telas y que tipo de controles han pasado. Es difícil poder controlar a este nivel todo lo que consumimos, pero si cada uno nos paramos a pensarlo antes de comprarlo conseguiremos reducir esta locura del "fastfood" textil. Deberíamos intentar hacernos algo de ropa para empezar a valorar todo lo que hay detrás de cada prenda.